
Si yo fuera presidente:
-Tendría ministerios con gente seria y honrada -libres de presión partidista de los partidos- trabajando ordenadamente y prolijamente con calma-.
-Tendría elecciones presidenciales, senatoriales y de diputados cada cuatro meses y una maquinita hipnótica para convencerlos en el día de la elección que aun quedan cuatro meses para la elección-.
Mientras tanto revisaría y estudiaría cada programa e idea de los candidatos para hacer realidad las más serias, posibles, inteligentes y necesarias.
Porque seamos francos, en este país no hay malos políticos, solo malas épocas.
Hay épocas inmensamente fructíferas a las que hay que sacar provecho: las denominadas épocas eleccionarias
Las que no se por que casualidad crean el ambiente justo para que las neurona se pongan en movimiento repentinamente. Que el país repentinamente les empiece a interesar nuevamente. Que milagrosamente todos sean Mesías de esperanza, fe y soluciones. Época en que los sentimientos y emociones prenden con agua a favor de los más indefensos y caídos en desgracia. Cuando repentinamente sienten la magnificencia de apersonarse en los lugares que representan para que los conozcan en persona, etc., etc.
Es tal la energía neuronal y hormonal que genera que cualquiera siente que el país gira más rápido.
-Aplicaría en las promesas electorales programáticas voluntariamente prometidas el concepto de que una promesa es una obligación-.
Por tanto eliminaría la responsabilidad política y la transformaría en responsabilidad legales ciertas.
Promesas de engaño, estafa, mal obrar, mala fe, tendrían penas de presidio cierto.
Y principalmente, esta es la promesa que me diferencia con mis competidores:
-Eliminaría y prohibiría tajantemente la píldora del día después política-
No aceptaría la píldora del día después en mi gobierno: Nada de prometer tren al sur, inaugurarlo, y después borrarlo del mapa con la mencionada pildorita como se ha hecho costumbre con un sinfín de proyectos e inauguraciones temporales.
Lamentablemente distinguidos conciudadanos debo rechazar tal postulación por motivos particulares.
Ni caga… me presentaría a presidenciable si las promesas fueran ciertas, posibles y además una obligación.
Saludos y suerte
http://eldesatinado.bligoo.com
Vamos ciencia que se puede ¿Cuando la maquinita hipnótica?











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